Los Arqueros.

Enrique Lopez Rull

 

L

La figura del portero, en cualquier equipo de fútbol, es la base desde donde se pueden alcanzar las metas y objetivos planteados colectivamente. En un juego donde el éxito depende de un equipo, el arquero es siempre un personaje distinto al resto de los participantes; su misión consiste en ahogar el grito de gol y su propensión a ser héroe o villano es mucho mas alta que la de cualquiera de los participantes del partido. No hay nadie que pueda ser tan determinante como el para definir un resultado y es, de alguna manera, el que menos juega, condenado a mirar el partido desde su área, esperando paciente alguna aproximación del rival para entrar en acción.

Aunque lo nieguen, ellos se aburren cuando el partido esta controlado. Por su naturaleza independiente, les gusta ser  protagonistas, y aunque a veces regañen a sus compañeros después de una buena atajada, como si ese tiro nunca debiera de haber existido, en el fondo ellos desean un bombardeo a su portería, pues solo así podrán demostrar de que están hechos.

 

En las semifinales de ida del campeonato mexicano, los arqueros tuvieron un papel protagónico y determinante para que nada este definido aun. Oswaldo Sánchez, el mejor jugador de las chivas semana a semana, otra vez salvo a su equipo de recibir por lo menos cuatro o cinco goles con los que el Toluca afrontaría muy cómodo el partido de vuelta. Gracias a el, y a pesar de la falta de “punch” de su equipo, el Guadalajara conserva intactas sus aspiraciones de llegar a la final, solo con la condición de ganar en el Jalisco, que no es mucho pedir si este equipo realmente esta para pelear un campeonato.

 

Por su parte, Sergio Bernal se lucio en el estadio azul, y con la mínima cuota de suerte que todo portero necesita, fue capaz de mantener el cero en su portería. El resultado, sin ser brillante, no es malo para los universitarios, a quienes el empate como locales les bastaría para llegar, después de trece largos años, a disputar nuevamente una final. La actuación de Bernal, mas que un acto de heroísmo, debe considerarse como una seria advertencia para los pumas, quienes ya se sienten campeones, y ayer jugaron como si el partido fuera un mero tramite. No deben olvidarse los universitarios de esos trece años, no deben olvidarse de que muchísimos aficionados pumas vivimos del recuerdo de aquel gol del Tuca, no deben perder de vista que los partidos hay que ganarlos en la cancha y no en las apuestas. Cruz Azul es un equipo serio al que poco le importan los 18 puntos de diferencia entre ambas escuadras, y motivados por su buen paso a ultimas fechas, saben que solo tienen que ganar en CU para conseguir su boleto a la final. Saben que no será fácil, pero el fútbol es impredecible y mas en partidos de este calibre.

 

Ahora solo nos queda esperar los partidos de vuelta, que seguramente serán mas intensos y abiertos que los de ida, y veremos que tan determinantes serán las actuaciones de los porteros. Ojalá lleguen los mejores.

 

 

4 de junio del 2004.