Porque no fui futbolista... (2/3) |
Por
David Rivera Lomeli
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...en verdad ¿me puedes imaginar? puedes creer que después de un día intenso de sudar, aguantar vara, el calor, las ampollas, todo........¡por fin iba a tener mi gran oportunidad!. Si tan solo le hubiera hecho caso a mi instinto. En algún momento pensé que era muy bueno para ser verdad, pero ahí estaba yo, de entre mas de 700 chavos que ese día hicieron las pruebas, yo había sido escogido para ser parte de pumas y eso era lo único que ocupaba mi mente. Total que yo, haciendo un mar de fantasías en mi cabeza pensaba que ya la había hecho, deambulando andaba yo cuando de repente Rafael Amador nos pregunta la edad. Los otros dos chavos tenían 15 y 16 años, y cuando me pregunta a mi....muy quitado de la pena le digo "18..." ¿TE CAE?, hijoles chavo, te ves mas chiquito de los que eres, noooo pues esta cabrón. fijate que a pumas le interesan chavos no mayores de 15 años, y tu, pues ya estas muy grande...pero no te desanimes...¿porque no vas a otro equipo? Eso fue todo...hasta ahí llegaba mi sueño de ser futbolista. ¿cómo iba yo a saber que a los 18 ya eres muy grande para jugar en el fútbol profesional?. La vida me había llevado del cielo al infierno en tan solo un par de minutos. ¿por la edad? ¿por tener 18?. ¡No mames!...¿que son tres años? me preguntaba. Esa pregunta aún suena en mi mente como justificación para cuando las cosas no me salen como yo quiero. Nunca entenderé aquella situación, porque a la fecha me digo a mi mismo, como sin duda muchos lo harán, ...carajo, si Luis Miguel Salvador, Leaño, y muchos otros están ahí...¿por qué yo no?... En fin, dicen que el tiempo lo cura todo...no lo creo. Al cabo de unos meses me tuve que poner a chambear, porque en la casa el dinero nunca sobró. Anduve en un taller mecánico, en un restaurante y haciendo miles de chambas por aquí y por ahí. Un buen día que andaba en una de esas chambas me tope con la mujer mas hermosa que jamás hubiera imaginado. Desde que la vi supe que esa chavita era para mi, yo que no era malo para el rollo de volada me le acerque y pa’no hacerles el cuento largo... cayo redondita. Después de unos meses de vivir enamorados me di cuenta que esto iba en serio y que si quería retener a esta niña pues tenía que aplicarme. Recuerdo las palabras de mi padre que siguen tan presentes como el día en que comencé a andar con esta niña, “...no solo de amor se vive cabrón, si quieres a esta chava ponte a estudiar por que de chambitas no llegaras a ningún lado con ella...” Así que sin pensarlo mucho me puse a estudiar la prepa, afortunadamente mis carnales me hicieron el paro con los gastos de la escuela. Todo esto pasaba sin que hubiera un solo pinche día en el que yo no recordara lo de Pumas. Resulta que el hermano de mi chava jugaba fútbol en una liga de la central de abastos y por quedar bien con ella me uní al equipo. La verdad es que yo era bastante bueno y de volada conseguí un lugar como centro delantero. En una ocasión nos invitaron a jugar un partido contra un equipo de uno de los directivos de la central. ¿Se imaginaran la cantidad de lana que tienen estos cuates no? Pues el partido lo jugamos ni mas ni menos que en el mismísimo club América. Este señor era super cuate del preparador físico del club y a veces colocaba a algunos de sus chavos en la reserva del América. Parece mentira, pero nomás hace falta que ponga los ojos en una cancha bonita para que mi sueño renazca...(continuará) |