La Liga de la Conciencia
por Sergio Viso
Estoy viendo un partido de futbol. No se si estoy en la grada de algún estadio
inventado, o estoy viéndolo a través de una televisión. Tampoco se si se esta
jugando en Latinoamérica o en Europa, es más, a lo mejor este estadio es de
otra dimensión o de otro mundo.
Simplemente, estoy maravillado viendo jugar a este par de equipos que en el
minuto 73, van empatados a 4 goles. Las aproximaciones al arco contrario son
repetidas, y las acciones futboleras llenas de calidad. Ahí va otro desborde,
y otra "bicicleta" de este jugador calvo. El defensa se recupera y lo alcanza,
pero viene otro quiebre, y un centro inmediato de rabona, que el delantero
remata de cabeza a la base del poste, pero el portero hace un lance grandioso
y la saca por el costado de la portería.
Un entrenador eleva las manos al cielo, como pidiendo una explicación,
mientras que el otro se quita el sudor de la frente, y eso que hay una
temperatura templada en este "estadio".
En lo que se va a cobrar el tiro de esquina, me doy cuenta que tengo a un lado a
una persona que me parece que es oriundo de este lugar. Intrigado por la
calidad del espectáculo que estoy presenciando, le pregunto a este personaje
que cómo le hicieron para que el futbol se juegue a tal velocidad, y con tal
precisión.
El susodicho me mira extrañado y me pregunta que de donde soy y desde cuando
no veo futbol. Le explico que soy de la Tierra, y que vi un partido hace rato,
el México-Guatemala......
Ahora el personaje me mira mas bien con cierta compasión. En el inter, ya se
cobró el tiro de esquina, y la defensa a logrado despejar, para ahora iniciar
ellos un ataque más. El medio de contención tira un sombrerito en media cancha,
y de volea pone un pase con ventaja al rematador. La gente se levanta de sus
asientos ante la expectativa de otro tiro a gol.
Mi nuevo amigo me empieza a explicar: "Mira, aquí el futbol es diferente por
que las personas son diferentes. Aqui la gente no trae al juego su pasado ni su
futuro. Aquí no juegan ni la avaricia, ni el egoísmo, ni los traumas, ni el
stress acumulado por lo que sucedió durante la semana anterior. Es decir, los
jugadores solo juegan futbol, simplemente futbol. Aceptan deportivamente
cuando son superados. No hay entradas para "ablandar", aqui las únicas faltas
son por llegar tarde a un jugada.
Gracias a esto, los jugadores técnicos y habilidosos abundan en la Liga de la
Conciencia. Saben que pueden desbordar o intentar una jugada sin temor a
recibir una plancha, un jalón o una patada. Los sistemas de juego se basan en
una línea de tres o de cuatro, pero delanteros, no defensas. Normalmente se
juega 3-3-4 ó 3-2-5.
Así, normalmente se meten entre 4 y 7 goles por partido. Es lo habitual. No
existen los "vivales" que tratan de engañar al árbitro con "clavados", y
tampoco hay jugadores "cancheros" que hacen tiempo deliberado".
Evidentemente quedé estupefacto ante tal explicación. Así que, a fin de
cuentas, no son las reglas del futbol las que hay que buscar cambiar. Es la
gente. El ser humano, el terrícola, es el que hace que este hermoso deporte
sea cada vez más aburrido y marrullero. Pues, sabes que, le dije a mi amigo,
dime donde estamos, y hoy mismo empiezo a ver como me mudo para acá. ¡¡¡¡Esto
es el paraíso de cualquier futbolero!!!!
Mi cuate empezó a hablar de nuevo, pero un timbre estridente empezó a sonar
por todos lados, y los dos nos tapamos las orejas. De repente, se empezó a
esfumar el estadio y mi amigo, hasta que me di cuenta que era mi despertador,
y que para mi desgracia, todo era un sueño. Carajo, bienvenido de regreso a la
Tierra y a la inconciencia......