Las reglas del Futbol y Árbitro en la historia

Aportaciones a la discusión del foro de la pagina de ADECMAC

José Luis González F.

 

En las discusiones generadas en torno al papel de los árbitros en un partido de futbol, hemos leído diversas posturas y aportaciones de varios socios sobre el tema, que van desde que si debía normarse el criterio arbitral, hasta la eliminación de parte de la tripleta por incompetencia.   Desde mi punto de vista, el cual puede leerse en una intervención anterior con detalle, el papel de los árbitros no es solo de criterio, sino que son el punto de encuentro del deporte, es decir, son quienes evitan que de un deporte se derive una batalla. Quizá un poco de historia me ayude a expresar lo que pienso.

 

Sabemos que los orígenes de nuestro deporte se remontan a  más de 300 años, en Babilonia, donde se jugaba una forma primitiva de futbol que más tarde, los griegos hicieron suyo al  disputarse una vejiga de Buey para llevarla contra sus adversarios a un lugar predeterminado. En la Odisea, en el sexto libro, se habla de una especie de juego de futbol  que los griegos llamaban harpastum. Los romanos, al conquistar a los griegos, adoptan este juego alrededor del año 150 a. C. de modo que ya en la época de los cesares, se jugaba con grandes balones de cuero blando y curtido con alumbre que llamaban follis. En la época medieval surge el Calcio florentino o gioco, y en Francia por esas épocas, el choule. Todos con características similares. Sin posiciones definidas ni número de participantes, la muchedumbre se aprisionaba en busca del balón. El campo de juego entonces podía medir un kilómetro de longitud y contenía vallas, zanjas, charcos, etc. El partido se iniciaba con ambos bandos frente a frente, una persona neutral (el árbitro de cromagnon) lanzaba la pelota al aire en medio de los contendientes; Los más fuertes y veloces trataban de apoderarse de la vejiga de cuero, mientras que el resto cerraba la marcha convirtiéndose en una masa compacta para la guerra. Fracturas, heridas de cráneo, hasta la degeneración en sangrientas batallas campales eran el resultado de este juego sin reglas, curiosamente fueron los italianos quienes introdujeron en Gran Bretaña el futbol al que se le llamaba entonces hurling over country.

 

                La rudeza del juego llevó a algunos monarcas a prohibir su realización. Con el fin de eliminar la rudeza hasta donde fuera posible, se redujeron las dimensiones del terreno y se fijó el numero de jugadores, se introdujo en Inglaterra el dribling  (arte de engañar al contrario) que sustituía deportivamente la lucha entre bloques de guerreros. El dribling se convirtió entonces en el aspecto más sugestivo e inteligente de este deporte y tal vez, el secreto del éxito en este campo.

 

                En 1823, las escuelas de Eton, Harrow y Rugby comenzaron a reglamentar el futbol de una manera más técnica. Es por ello que decimos que el futbol surgió en la Gran Bretaña, es decir, que surge cuando se reglamenta.

 

                Entre los años 1859 y 1860, el deporte se extendió de los centros de enseñanza a los ya incipientes clubes. El 26 de octubre de 1863 apareció la Asociación de Futbol que agrupaba a los principales clubes de la región, y se reunían en la taberna “Freemason” de Londres con la finalidad de redactar las reglas de juego del futbol moderno.

 

                El 21 de mayo de 1904, se funda la Federación Internacional de Futbol Asociación, único organismo deportivo calificado para internacionalmente establecer y aplicar los reglamentos, ante la que todas las asociaciones mundiales, incluyendo las amateur como la nuestra, estamos afiliados y respondemos a las normas y procedimientos emanados de ella.

 

                Fue hasta junio de 1938 que la International Board de la FIFA hizo una revisión de las reglas de juego para establecer las normas y reglas del futbol moderno, y desde entonces, año con año, la International Board, en adelante IB,  se reúne para revisar y en su caso hacer modificaciones secundarias a los mismos.

 

                Ahora bien, algo que pocos saben, es que la IB decidió dar todo su apoyo a las interpretaciones de las reglas que de tiempo en tiempo daba la Comisión de Arbitraje de la FIFA, de manera que en colaboración con los árbitros, la IB aprobó la publicación en 1956 de las “Decisiones de la International Board”, que no son otra cosa mas que las famosas XVII reglas que en la actualidad nos rigen.  Es decir, sin la interpretación arbitral, sin el criterio que de ellos se deriva, las reglas del futbol serían otras, y, por lo que a nosotros concierne, podríamos inventar otro juego, pero mientras el que practiquemos sea el futbol, no nos queda otra más que tolerar y reconocer tanto las reglas del juego como las interpretaciones arbitrales.

 

                En otras entregas hablaré de cada una de estas XVII reglas.